La economía al punto del colapso

Esta semana será clave, hoy y mañana se esperan medidas urgentes que puedan paliar el turbulento escenario que sufre el país.

A lo largo de estos tres años de gobierno, las divergencias entre el discurso político de cambiemos y sus actos, la diferencia entre lo que dice y hace, ha tirado por la borda la confianza depositada de buena parte de su capital político. Con escaza credibilidad el gobierno ante la realidad vivida la semana pasada, pasmado, solo atinó rogar un nuevo apoyo de prestamistas externos, el mini discurso de un minuto y medio de Macri fue como querer apagar un incendio con nafta.

Hoy día es clave para que el gobierno dé una señal oportuna para calmar las turbulencias económicas, una nueva  falta de tacto puede terminar de derrumbar una economía ya herida y sin confianza.

Descontrol

El año par lejos está de mostrar los augurios que pregonaba el gobierno a finales de 2017, primero los eufóricos ajustes de fin de año luego del triunfo en las urnas hicieron mella en una sociedad ya por entonces sentida;  luego, los recortes en marzo y abril pasados terminaron de destruir el consumo privado, después la suba de tasas para frenar una corrida al dólar que igual sucedió y finalmente la frutilla del postre: llamar al Fondo Monetario.

Hay que remontarse muchos años atrás para encontrar semejantes inconsistencias en las variables macroeconómicas: inflación incontrolable, dólar imparable, creciente déficit fiscal, recontra rojo el saldo de balanza comercial (exportaciones menos importaciones), fuga acelerada de capitales, tasa de interés por las nubes, record del riesgo país y freno abrupto de la actividad económica.

Fuga de Capitales - 08-2018

La situación actual es pura lógica, desde mayo hasta hoy la política económica ha estado acéfala, se hizo más de lo mismo, por supuesto con resultados más profundos en el mismo sentido (es obvio, si haces siempre lo mismo obtenés siempre los mismos resultados).

Hoy la crisis ha llegado a su clímax, lamentablemente las medidas presurosas de la semana pasada acarrearan mayores problemas: como se sostienen las pymes con tasas del 80%? Cuánto tardará en cortarse la cadena de pagos? Cuánto demorará en impactar estas consecuencias en el empleo?, es inevitable, después de una mega devaluación es de esperar una mega recesión.

¿Que esperar para los próximos meses?

La economía argentina está atravesando una crisis muy compleja, el escenario externo no ayuda y la apertura externa a importaciones como a la libre entrada y salida  de capitales a principio de 2016 ayuda a que la misma sea más profunda y con peores secuelas para nuestro país.

Las inconsistencias en la política económica fue advertida un sin número de veces, lamentablemente la falta de coordinación entre la política fiscal y la política monetaria, la dolarización de tarifas y la libre movilidad de capitales nos ha puesto en un escenario que parecía para siempre superado: fuerte especulación financiera, destrucción de la actividad productiva y la posibilidad de recaer nuevamente en una hiperinflación.

Según los manuales la hiperinflación es la subida del nivel de precios muy rápida y continuada, fuera de control, que provoca que la gente no retenga el dinero por su pérdida de valor constante, es decir: la plata quema en las manos. En esta situación, la moneda pierde uno de sus principales atributos: la reserva de valor, y la gente prefiere conservar bienes.

En este escenario, los agentes económicos se desprenden de forma inmediata de sus pesos porque saben que pierde poder adquisitivo día tras día (la plata no alcanza!!), por lo que aumenta la velocidad del dinero acentuando aún más una demanda desenfrenada e irracional que estimula aún más la escalada de precios.

La fuerte devaluación de la semana pasada se trasladará inevitablemente en gran parte a los precios porque muchos componentes de la cadena de valor están dolarizados, la especulación natural para cubrirse y el temor a no poder reponer mercadería harán el resto.

El proceso hiperinflacionario resulta traumático para cualquier economía que la sufra, hoy sin medidas atinadas que generen confianza el país corre serios riesgos de caer en una espiral incontenible de subas de precios.